Bolsa General, Análisis de bolsa y mercados | La desaceleración de la demanda interna reduce el crecimiento de la economía española al 3,8% en el tercer trimestre
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21 Nov 2007 La desaceleración de la demanda interna reduce el crecimiento de la economía española al 3,8% en el tercer trimestre

Solbes califica el dato como positivo y afirma que el crecimiento del 3,8% para el conjunto de 2007 esta «garantizado»

Agencias.
La economía española creció a una tasa del 3,8 por ciento entre julio y septiembre, dos décimas menos que en el trimestre anterior, pero una cifra suficiente para que el año 2007 se cierre con un avance medio del Producto Interior Bruto (PIB) del 3,8 por ciento, según los cálculos del vicepresidente segundo, Pedro Solbes. Los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a una desaceleración de cinco décimas en la demanda interna que no pudo compensar totalmente la mejora del sector exterior alentada por el impulso de las exportaciones. La desaceleración se deja notar también en el empleo, con un ritmo de crecimiento del 3,0 por ciento, lo que equivale a la creación de 560.000 empleos en el último año.
   Las cifras del INE confirman que el máximo del ciclo económico se alcanzó en el primer trimestre, cuando el PIB creció un 4,1 por ciento. Desde entonces, ha aumentado un 4,0 por ciento en el segundo trimestre y un 3,8 por ciento en el tercero, una tasa que volverá a reducirse en los tres últimos meses del año, según admitió Solbes. La moderación del crecimiento español entre julio y septiembre contrasta además con el repunte registrado en el mismo periodo en la eurozona, y reduce el diferencial de crecimiento español, clave para avanzar en convergencia. No obstante, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, señaló que, si se confirma la recuperación de la economía europea, sería una buena noticia para España, por lo que significaría de revulsivo para las exportaciones.
   La clave del menor crecimiento del PIB español está en la desaceleración de la demanda interna, verdadero motor económico en los últimos años. Creció un 4,4 por ciento en el tercer trimestre, frente al 4,9 por ciento del trimestre anterior, debido a una moderación del consumo de los hogares, que avanzó un 2,9 por ciento -cuatro décimas menos-.El menor gasto de los hogares se aprecia, sobre todo, en el consumo de bienes duraderos como los vehículos y refleja el deterioro de su confianza. También disminuyó el consumo de las instituciones sin fines de lucro, desde el 4,7 al 3,8 por ciento, una caída que no pudo ser compensada por el empuje del gasto público, que creció un 5,8 por ciento, ocho décimas más.
   El menor empuje económico se aprecia también en la inversión, que crece un punto menos, al 5,6 por ciento, con incrementos muy fuertes, pero más moderados, en bienes de equipo (del 13,1 al 11,2 por ciento), y un claro desgaste en el sector de la construcción, con un incremento del 3,8 por ciento, frente al 4,6 por ciento del segundo trimestre ,que refleja el menor dinamismo tanto del mercado de vivienda (desde el 3,7 al 2,9 por ciento) como de la obra en infraestructuras.
  
   El sector exterior, mejor
    El dato positivo, es la menor aportación negativa del sector exterior, que «sólo» restó seis décimas al crecimiento, tres menos que en el periodo precedente, debido, sobre todo al empuje de las exportaciones, que crecieron casi el doble, desde el 4,8 al 8 por ciento y que pudieron compensar parcialmente el empuje de las importaciones, que aumentaron un 8,3 por ciento.
   Por ramas de actividad, el crecimiento en la agricultura mejoró una décima hasta el 3,1 por ciento, y dos décimas en el caso del sector servicios, hasta el 4,4 por ciento, en contraste con el fuerte deterioro de la rama industrial, que pasó de un avance 3,6 al 2,0 por ciento, y de la construcción, que se desaceleró siete décimas hasta el 3,6 por ciento.
   Con esta base, el crecimiento del empleo se situó en el 3,0 por ciento, dos décimas menos que en el trimestre anterior. La destrucción de empleo se aceleró en la industria, del -0,2 al -0,3 por ciento y se hizo menos intensa en la rama agraria, con una variación que pasó del -3,1 al -2,7 por ciento. Sólo el sector servicios mejoró en creación de empleo, una décimas, hasta el 3,7 por ciento, mientras que el empleo de la construcción, motor del mercado de trabajo en los últimos años, se desaceleró casi dos puntos, desde el 7,4 al 5,5 por ciento.
   Lo que sí se mantuvo fue el avance de la productividad, de ocho décimas, y el crecimiento en la remuneración de los asalariados, del 7,3 por ciento, que llevaron a una ligera aceleración del coste laboral, hasta el 3 por ciento.
  
   Dato «positivo»
    El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, aseguró que el dato de crecimiento es «muy positivo» al confirmar que la senda de desaceleración de la economía es «suave» y mostrar un patrón de crecimiento más equilibrado. Solbes admitió que el PIB y el empleo seguirán desacelerándose en el último trimestre, lo que no impedirá que la media de avance anual sea del 3,8 por ciento, en el primer caso y del 3 por ciento en el segundo.
   Solbes se refirió también a la evolución de la inflación para asegurar que la subida del petróleo y los alimentos ha provocado un salto importante en los precios que se va a mantener en lo que queda de año. Habrá que esperar a los meses de marzo-abril, para que la inflación comience a moderarse.
 



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