Bolsa General, Análisis de bolsa y mercados | LA CAÍDA DEL CONSUMO DE CEMENTO ANTICIPA UN FRENAZO EN LA CONSTRUCCIÓN EN EL 2008
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20 Jun 2007 LA CAÍDA DEL CONSUMO DE CEMENTO ANTICIPA UN FRENAZO EN LA CONSTRUCCIÓN EN EL 2008

El cambio de ciclo en el mercado de inmobiliario se hace cada vez más evidente. El último dato lo acaba de publicar Oficemen, la patronal del sector cementero. Y no deja lugar a dudas.

Por primera vez desde la recuperación del mercado inmobiliario tras el descalabro de los primeros años 90, el consumo aparente de cemento cae durante dos meses consecutivos en términos anuales. El pasado mes de mayo el descenso fue del 3,6%, pero es que en abril la caída fue algo superior, del 6,3%, una vez corregidas las variaciones estacionales, calendario y atípicos, lo que permite que el análisis se haga de forma homogénea.

El descenso es significativo porque pone de manifiesto el enfriamiento del mercado inmobiliario, toda vez que ya no se trata de expectativas o de impresiones de mercado basadas en estadísticas difíciles de interpretar, sino en datos reales. El menor consumo de cemento significa que se están construyendo menos casas. La demanda residencial representa alrededor del 50% del mercado y el resto se destina a obra civil (carreteras u otras infraestructuras), cuya evolución, según los datos que proporciona mensualmente Seopan, continúa a buen ritmo. Durante el primer cuatrimestre de este año, la licitación del conjunto de las Administraciones Públicas ha crecido el 15,3%, hasta los 14.340 millones de euros, repartidos prácticamente por igual entre comunidades autónomas, ayuntamientos y Administración central.

El cambio de ciclo es más evidente si se tiene en cuenta que el año comenzó con un aumento del consumo de cemento (en términos homogéneos) del 10%, ligeramente por encima del 8,5% registrado a lo largo del año 2006. O del 8,2% de 2005. Se trata, por lo tanto, de un fuerte retroceso que se puede observar, igualmente, desde otro ángulo. Entre enero y mayo del año pasado, el consumo de cemento creció un 8,9%, tasa que contrasta con el 1,1% registrado en los cinco primeros meses de 2007.

Para Ángel Laborda, responsable de coyuntura de Funcas, el dato puede estar algo afectado por el ciclo electoral, pero es indudable que se está produciendo una contracción -aún difícil de evaluar- en el mercado residencial. Lo del ciclo electoral se explica por el hecho de que en muchas ocasiones las distintas administraciones adelantan obra pública para que su ejecución esté acabada inmediatamente antes de las elecciones. Y eso puede explicar que el año pasado la demanda de cemento creciera por encima de lo coherente con el ciclo económico.

Los afiliados a la Seguridad Social crecen por debajo de la media

El enfriamiento del sector de la construcción –con tasas de crecimiento todavía significativas-, se manifiesta, igualmente, en otros indicadores de coyuntura ‘reales’, no basados en expectativas. La afiliación de trabajadores de la construcción a la Seguridad Social ha crecido en el último año un 3,27%, un punto por debajo de lo que ha aumentado el número de cotizantes del Régimen General.

El hecho de que el número de afiliados de la construcción crezca por debajo de lo que lo hace el resto de sectores es relevante, toda vez que, como se sabe, la industria del ladrillo ha sido el motor de la actividad económica durante los últimos años. Es decir, que aquí sí que se está produciendo un cambio (todavía pequeño) en el patrón de crecimiento. Aunque, lógicamente, está por ver si se consolidará esta mutación y hacia qué sectores productivos. En la actualidad, la construcción cuenta con 1,96 millones de afiliados a la Seguridad Social, más un número difícil de medir que se encuentra dentro de la economía sumergida.

La desaceleración en el consumo aparente de cemento no supone, en cualquier caso, un brusco cambio de tendencia, toda vez que el indicador sintético de la construcción -realizado a partir del número de afiliados a la Seguridad Social, el consumo de cemento, la financiación a familias para vivienda, los visados de obra nueva, el indicador de confianza de la construcción y el importe prestado en hipotecas urbanas- no refleja un deterioro abrupto. La tasa de variación anual se sitúa en el 6,8%, apenas unas décimas por debajo de los últimos trimestres.

Esta aparente contradicción tiene que ver, sobre todo, con la inercia del sector, que oculta una realidad más cercana, la que se desprende de los indicadores reales de actividad más recientes.

Un saludo.



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