Bolsa General, Análisis de bolsa y mercados | España: En la cola del paro y a la cabeza de impuestos PARTE 5 y última.
21656
post-template-default,single,single-post,postid-21656,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-7.7,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive
 

29 Ene 2012 España: En la cola del paro y a la cabeza de impuestos PARTE 5 y última.

Claramente, en lo que a esfuerzo fiscal se refiere, España se encuentra en la media de la Eurozona, de modo que no convendría acercarse más a ella: sobre todo porque los países con un esfuerzo fiscal más elevado, con la excepción de Finlandia, son los que se encuentran ahora mismo en el disparadero de la crisis.

Con todo, tan importante como el esfuerzo fiscal a la hora de reflexionar sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas de un país es otra ratio a la que muy pocas veces suele aludirse y que, sin duda, constituye una referencia fundamental en aquellos momentos en los que el déficit público de los distintos Estados se encuentra eclosionado: el esfuerzo de sostenibilidad del gasto público. Si utilizamos la misma fórmula que para calcular el esfuerzo fiscal, pero sustituyendo el numerador (presión fiscal por gasto público sobre el PIB), llegamos a la conclusión de que los españoles tienen que realizar un esfuerzo mayor que la media de la zona del euro para sufragar su desproporcionado sector público:


En suma, en caso de que quiera analizarse estáticamente la situación del sector público en 2010 pese a encontrarnos en medio de una crisis económica de incierto final, lo cierto es que los españoles realizábamos el mismo esfuerzo fiscal que la media de la Eurozona y un mayor esfuerzo para sostener nuestro gasto público, parece claro que el ajuste del déficit debía venir esencialmente por el lado de los gastos. Sin embargo, los recientes “recargos solidarios” del Gobierno popular de Mariano Rajoy sólo contribuyen a incrementar todavía más el esfuerzo fiscal, llevándonos hasta unos niveles que probablemente superen con amplitud la media europea –sobre todo cuando termine el actual período recesivo y deje sentir su influencia sobre el PIB y sobre la renta per cápita– y que en nada contribuirán a favorecer la recuperación.

D. Conclusiones.

La subida de impuestos aprobada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy el 30 de diciembre de 2011 no sólo convierte a España en uno de los países europeos con tipos impositivos más elevados para todos los tramos del IRPF, sino que además lo hace en el momento en el que menos podemos permitírnoslo: en medio de la mayor crisis económica de los últimos 80 años y con parte del ahorro nacional y extranjero huyendo o planteándose huir del país. Tanto la evolución de nuestro gasto público a lo largo de la última década como el notable esfuerzo que seguimos realizando los españoles para sufragarlo –superior a la media de la Eurozona–, indicaban que el imprescindible ajuste de nuestro déficit público se realizara en lo esencial por el lado del gasto.
No ha sido así: el Partido Popular, traicionando sus principios, sus promesas electorales y, lo que es más importante, el sentido común económico, ha acometido un feroz aumento del IRPF que sólo contribuirá a hundirnos un poco más en la recesión en la medida en que los españoles –y los extranjeros– tendrán muchos menos incentivos para generar rentas que consumir o invertir en España. Acaso lo más injustificable sea esto último: el recargo sobre las rentas del capital. Se ha optado por suprimir todo atractivo fiscal que pudiera tener dirigir el capital a nuestro país en comparación con otras partes de Europa para simplemente recaudar, según las propias previsiones del Gobierno, 1.200 millones de euros, el mismo presupuesto que en 2011 tuvo, por ejemplo, el Ministerio de Cultura. Y se ha hecho justo en unos momentos en los que, si algo necesita la economía española, es mucho más ahorro.

En otras palabras, se ha optado por exprimir un poco más a los contribuyentes para sustentar un modelo de Estado sobredimensionado durante la época de la burbuja y que se resiste a volverse austero como ha hecho el resto de la economía. Un error gubernamental que todos los españoles pagarán muy caro no sólo por el sangrante recorte en su renta disponible sino, también, por unas menores expectativas de recuperación.

Informe extraído de Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana 23 de Enero del 2012.



wordpress theme powered by jazzsurf.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analiticas. Al continuar navegando aceptas nuestra politica de cookies. Puedes ampliar información sobre la política de cookies,

ACEPTAR
Aviso de cookies