El mundo está viviendo horas decisivas.

Los modelos muestran que nunca antes se habían vivido niveles tan próximos a la frontera del pánico (el nivel pre pánico se sobrepaso dos días de la pasada).

Todavía es demasiado pronto para cantar victoria, pero la decidida intervención a fondo de la FED ha sido de momento crucial para atajar el incendio.

Ben Bernanke es un experto conocedor de la Gran Depresión y las complejas fuerzas irracionales que la desencadenaron. Toda una garantía tenerle al timón en los procelosos momentos presentes.

Desencadenado el pánico, entran en juego poderosas fuerzas irracionales, enraizadas en el sistema límbico (afectivo), cuyas consecuencias resultan desastrosas, al retroalimentarse.

El colapso de la banca estadounidense, acarrearía consecuencias devastadoras para la economía planetaria, máxime en el momento de creciente debilidad actual…

Para los seguidores de Milton Friedman, ultra liberal y encendido defensor de la no injerencia  en los mercados, la intervención es contraproducente. En sus filas militan algunos neocons que llevan su celo hasta pedir la disolución de los bomberos y médicos, porque interfieren,  enmendando la papeleta a la madre naturaleza.

Pero  neocons  aparte, es difícil ignorar que  la economía  para funcionar necesita un sistema bancario capaz de proveer el crédito necesario para su sustento.

Curiosamente, la única intervención que aceptan es la concerniente al control de los tipos de interés, lo que  nos lleva al tema del BCE y su nefasta política.

Como he argumentado una serie de artículos (1*), el mantenimiento de tipos y su posterior subida en 0,25 constituyen un error garrafal.

La política monetaria de subida o bajadas  de tipos debe obedecer a criterios estrictamente técnicos.

El aumento inflacionario presente es consecuencia del choque producido por la escalada del petróleo, no  de un recalentamiento de la economía.

El paro en la eurozona situaba el nivel de empleo por debajo de la tasa de empleo inflacionario y la capacidad de producción se encontraba por debajo de su nivel potencial. Adicionalmente, la masa monetaria medida por sus agregados, estaba en niveles muy bajos (asistimos realmente a un colapso del crédito que obliga a continuas inyecciones de dinero al sistema bancario).

Esos son los criterios técnicos que deben ser tenidos en cuenta, porque en esas condiciones se pueden bajar los tipos agresivamente sin incidir en la inflación.

Pero es que además, como vengo avanzando desde hace más de año y medio (y los hechos se han encargado de demostrar), estamos entrando en la mayor crisis desde la Gran Depresión.

La incompetencia de los gobernadores de los bancos centrales de la eurozona, presididos por Trinchet, está rozando los límites del esperpento.

Han sido incapaces de adelantar la magnitud y gravedad de la situación y continúan, aún ahora, sin comprender, que la elevada inflación es el menor de los problemas que nos acechan.
La inflación, desaparecerá cuando el petróleo baje de precio, lo que no tardará en suceder (2*) y no se verá afectada por los tipos en las presentes circunstancias.

No soy adivino, simplemente uso mis herramientas de simulación, basadas en  modelos económicos, apoyados en ingentes volúmenes de datos históricos empíricos. Pero el señor Trinchet, no puede ampararse en su misión que consiste, a deferencia de la de la FED, en el control de la inflación, porque como queda expresado, la bajada de tipos (incluso muy agresiva al 0,5%), no crearía problemas en ese frente, dado que lo que ya está a la vuelta de la esquina, es una situación en la que el paro cíclico aumentará de un modo realmente alarmante en TODAS las economías del área euro.

Y dicho quede de paso; los economistas neocons,  que han permanecido y permanecen callados ante el error y empecinamiento del BCE, no pueden alegar que se han basado en la prudencia y ortodoxia. Callar es otorgar y los buenos profesionales deben defender los argumentos técnicos; máxime si de no hacerlo se siguen las consecuencias generadoras de tremendos sufrimientos para amplísimas zonas de la población que se avecinan.

Finalmente, haré aquí una nueva predicción. El BCE bajará los tipos de interés muy pronto, dentro del presente año.  Lo hará porque los hechos son ya tan claros que no podrá ignorarlos.
Pero desgraciadamente será ya demasiado tarde para evitar las consecuencias.
Porque no nos engañemos, cualquiera que sea el resultado final de la valiente actuación de la FED, tenemos por delante crisis para rato. Para ser completamente sinceros, todavía no estamos más que atravesando las puertas de entrada.

1* www.bolsageneral.com/macrons/
Hay no menos de 5 artículos sobre el tema

2* www.bolsageneral.com/macrons/los-precios-del-petroleo/
Escrito el 18 de julio, donde vaticinaba su pronta bajada, cuando el comisario Europeo de la Energía entre otros muchos, no descartaba que alcanzara los 200 euros.