Cumbre de Washington punto de partida
La economía mundial se encuentra en una encrucijada.
Hay muchos teóricos todavía inmersos en discusiones bizantinas, tales como si se deben implantar coeficientes de caja del 100% (lo que representaría un lastre inaceptable para la creación de riqueza de la economía real) sin reparar en otros mecanismos multiplicadores del dinero de magnitud muy superiores al coeficiente de caja, que han desencadenado la crisis financiera actual. Las tecnología de la información y técnicas modernas de ingeniería financiera, les han dejado obsoletos, debatiendo sobre las ideas de Adam Smith y otras glorias semejantes, como podrían debatir sobre el sexo de los ángeles.
Aprovechando la mala regulación (o su ausencia absoluta) hemos asistido en los últimos años a una proliferación explosiva de derivados financieros, la mayoría desregulados (y opacos) que han alcanzado la fabulosa cifra de entre 10 y 12 veces el PIB mundial (más de 600 trillones de dólares), potenciando burbujas especulativas en múltiples sectores (inmobiliario, alimentos, petróleo y materias primas…) con perniciosos efectos desestabilizadores.
En el centro del terremoto están productos tales como los Credit Default Swaps (CDS) que en teoría son productos para proteger del riesgo de impago. Mediante una prima, el banco, institución o particular que asume un riesgo como prestamista, lo asegura. La prima mide el riesgo de la operación asegurada (fiabilidad de que el prestatario cumpla su compromiso) y sus altas valoraciones actuales, son buen indicador de la delicada situación económica que atravesamos. Los CDS se han empleado para sacar de balance partidas y saltarse los criterios de capitalización de Basilea I y II -al estar teóricamente aseguradas y sin riesgo- sin tener en cuenta que los aseguradores podían quebrar, causando enormes repercusiones.
Los rescates de AIG, Fannie Mae y Freddie Mac eran así, absolutamente necesarios, si no se quería asistir al hundimiento total del sistema financiero mundial. Sólo en CDS, completamente desregulados y negociados “Over-the-Counter (OTC)” es decir entre dos partes sin pasar por ningún mercado, hay entre de 60 y 63 trillones (americanos) de dólares (más del PIB de todo el planeta).
Los neoliberales insisten que ha sido el dinero barato el causante de la situación actual, pero la realidad es que la desregulación tiene un protagonismo imposible de ignorar. Otra de las “ideas brillantes” que han crecido exponencialmente a su amparo, ha sido la titulización de activos, principal responsable de la burbuja inmobiliaria. La idea es transformar las hipotecas en bonos y venderlos a terceros. Se matan tres pájaros de un tiro:
1º).- Al transferir el riesgo a terceros, la hipoteca se puede conceder a cualquiera, aunque no pueda pagarla 2º).- Se eluden los controles de capitalización y solvencia de Basilea I y II, al sacar el préstamo hipotecario del balance
3º).- Al desaparecer como préstamo, se puede conceder más crédito
Es complicado establecer con exactitud el monto total de titulaciones, pero su crecimiento, como el de los CDS ha sido espectacular en el último lustro. Cálculos conservadores dan una cifra para Estados Unidos de 2,5 trillones (americanos) de dólares, que han contribuido decisivamente a posibilitar los entre 10 y 12 trillones (americanos) de dólares de hipotecas activas que representan actualmente un peligro potencial enorme. El monto de hipotecas con problemas en Estados Unidos se sitúa en la actualidad entre 500.000 y 520.000 millones de dólares, pero los precios de la vivienda siguen descendiendo y aunque han caído ya un 20% y no se ve aún un suelo.
Constituye sin la menor duda, no sólo el desencadenante, sino también el factor más preocupante de la crisis actual, porque la caída adicional de precios en un 15%, puede elevar la cifra de ejecuciones por encima de los 900.000 millones de dólares (así al menos lo muestran mis modelos).
Contribuye además, a la crisis de liquidez, pues fuerza a los bancos a amortizar a marchas forzadas y desapalancar, según van cayendo los precios. La titulación y los empaquetamientos, hacen además muy difícil renegociar las condiciones de las hipotecas, al no estar ya en manos del banco o agente que las concedió sino empaquetadas en productos titulizados o en CDOs (conjuntos de empaquetamientos).
Entre los instrumentos, propiciados por las tecnologías de información y redes modernas de telecomunicación, están los grandes desarrollos de los mercados de futuros y su extensión, desde su uso inicial para materias primas, a transacciones monetarias y de toda suerte de derivados.
El Foreing Exchange Market (Forex) donde se negocian las divisas, ha experimentado un crecimiento exponencial, con un volumen diario superior a 2,5 trillones de dólares estadounidenses, equivalente aproximadamente la negociación del mayor mercado de acciones (el NYSE de New York) en un mes. Forex constituye un buen ejemplo de operativa con apalancamiento, pues en él son frecuentes los ratios cancanos al 100%, pudiendo llegas hasta casi el 200%. El Forex es un mercado totalmente des localizado del tipo “Over-the-Counter (OTC)”
Los ataques a divisas, que están en el origen del hundimiento de las economías de naciones enteras, quedan así servidos y son prácticamente imposibles de evitar. El FMI debería tener algo que decir en el tema.
Los fondos de cobertura o inversión libre “hedge funds”, con dos trillones manejados, están también desregulados, pero contrariamente al creer popular, sus apalancamientos son relativamente bajos (entre 2 y 6). Su operativa muy agresiva y frecuentemente operando en corto con acciones prestadas, divisas y materias primas, no han contribuido precisamente a estabilizar los mercados.
En el capitulo de apalancamiento, los bancos de inversión (por su categoría DESREGULADOS) se llevan la palma. Son los responsables de la creación de la mayoría de las innovaciones en derivados y su apalancamiento medio es 20 (los hay que sobrepasan el 30), con el agravante de pedir prestado a corto en el mercado, por carecer del músculo financiero que suponen las cuentas corrientes para los bancos tradicionales.
Existen muchos más productos desregulados, como las obligaciones de deuda garantizadas (CDO) o conjuntos de bonos empaquetados según la calidad crediticia teórica del activo que representan, que han servido también para sacar préstamos hipotecarios del balance y saltarse los criterios exigidos por la normativa actual a los bancos tradicionales y que contribuyen a dificultar la renegociación de deudas hipotecarias.
Capítulo aparte merecen las agencias de calificación estadounidenses Fitch, Standard & Poor’s y Moody´s, asignando calificaciones a los productos tóxicos, pagadas por los beneficiados por las mismas.
¿Qué tiene todo esto que ver con la próxima cumbre de Washington?
La cumbre será sólo el punto de partida para el largo proceso de reforma del sistema financiero. En apenas tres horas de reuniones de trabajo, sólo será posible que los participantes expongan, con brevedad, sus puntos de vista. Después arrancará un proceso que será largo y plagado de obstáculos, porque los neoliberales causantes de la actual debacle, tienen mucho peso y una capacidad asombrosa de negar la evidencia.
Harán lo posible por que todo quede en cambios cosméticos.
Hay cosas muy evidentes que se tendrán que abordar con urgencia, entre las más clara, está la potenciación del FMI y del Banco Mundial. El FMI cuenta con excelentes profesionales, pero con una desastrosa historia de intervenciones (y no intervenciones) Habrá que potenciarlo y dotarlo de nuevas atribuciones, entre otras la de poder apercibir a los bancos centrales (por ejemplo el BCE) cuando cometan errores manifiestos en sus decisiones, como en la presente crisis. Deberá ser capaz de actuar con mucha más rapidez y decisión que la que históricamente le ha caracterizado.
Habrá que establecer normas anticíclicas (como las españolas) para aumentar reservas bancarias en épocas de bonanza e introducción en Basilea II del factor “mercado tensionado”, y niveles de apalancamiento, para el cálculo adecuado del riesgos bancario.
Otra prioridad es contar con procedimientos de alerta temprana, que permitan evitar la crisis, atacándola en sus comienzos, cuando los costes de erradicarla, como sucede con los incendios, son mucho menores.
Otra urgencia es asignar a los países emergentes el peso que les corresponde (por población y tamaño de sus economías) en los organismos internacionales, en los que ahora, en el mejor de los casos, tienen sólo una presencia simbólica.
Sería muy deseable devolver a las bolsas su papel de organización que permiten a las empresas cotizadas, mediante la emisión de nuevas acciones, captar los recursos necesarios para desarrollar su labor de creación de riqueza y oferta de empleo, contribuyendo así al desarrollo económico del país. Hoy día ese objetivo ha sido prostituido y son foro de especulación a cortísimo plazo, sin apenas inversores que depositen sus ahorros, ligando su suerte al futuro de las empresas elegidas, con los perniciosos efectos desestabilizadores que ello acarrea.
El proceso será sin duda dilatado, tendremos pues tiempo sobrado de aportar ideas según se vaya desarrollando.
Macrons analista macro y colaborar de Bolsa General.
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La noticia aparecida hoy en la prensa de la pérdida de 59.000 millones de dólares por AIG (24.470) y Fannie Mae (34.524) en un sólo un trimestre, muestran bien a las claras las amortizaciones y desapalancamiento se están realizando con inusitada violencia. Téngase en cuenta al respecto que AIG (el mayor grupo asegurador mundial) había tenido unos beneficios el mismo trimestre del año anterior de 3.090 millones de dólares.
AIG fue salvado por la FED de la quiebra en septiembre con una inyección de 85.000 millones de dólares, ampliado semanas más tarde con 37.800 millones de dólares adicionales.
El nuevo plan de rescate, reduce por un lado las ayudas de 85.000 millones a 60.000, alargando su plazo de dos a cinco años; además, se destinan 40.000 millones de dólares frescos a la compra de acciones preferentes con 10% de rentabilidad anual (para aumentar la capitalización) y se destinarán adicionalmente hasta 30.000 millones a cubrir los seguros sobre valores (CDS) -cantidad que será insuficiente- AIG se vio forzado a depreciar su cartera de CDS en 4.600 millones de dólares en el trimestre. Finalmente el nuevo plan prevé la compra por parte de la FED de 22.500 millones de titulaciones ligadas a productos inmobiliarios. En total el coste del rescate de AIG se elevará (de momento) a 150.300 millones de dólares.
Fannie Mae, el mayor proveedor de financiación de hipotecas residenciales en Estados Unidos, necesitará también cuantiosas ayudas adicionales.
Es curioso ver confirmadas, un día después de la publicación del artículo sobre los derivados, la confirmación del los efectos reales que están teniendo en el sector financiero. Confirman la tesis insinuada de que los enormes recursos puestos sobre la mesa para combatirla, son aún muy inferiores a las necesidades reales del reto planteado por la locura desregulatoria de los derivados generados por la ingeniería financiera introducida (o con crecimiento vertiginoso) en el último decenio.
Saludos.
Los acontecimientos se suceden en la actualidad con velocidad vertiginosa.
Ayer se publicaron los resultados correspondientes al tercer cuatrimestre de Freddie Mac. Como cabría esperar fueron fuertemente negativos (25.300 millones de dólares) muy superiores a los 1.200 millones perdidos en el mismo trimestre del 2007. 9.100 millones corresponden a perdidas en titulaciones listas para su venta y más de 6.000 millones a amortizaciones por deterioración de activos subyacenres.932 millones son debidos a perdidas en transacciones de titulaciones. 2.700 millones son debidos a actualizaciones de activos a precios de mercado. Se dotan las provisiones de pérdidas crediticias con 6.000 millones de dólares.
Fannie Mae ha pedido 13.800 millones de dólares de los fondos de rescate para poder continuar con su actividad.
La cantidad total de dinero cedida a AIG, Fannie Mae y Freddie Mac supera los 164.100 millones de dólares, que a tenor de la velocidad de aumento de pérdidas (84.300 millones sólo en un cuatrimestre) pone de manifiesto que serán necesarias cantidades sensiblemente mayores para evitar la quiebra.
El problema se agudiza por la deterioración de precios de las viviendas y las particularidades del mercado estadounidense, en el que el propietario no responde más que con la vivienda y no con su patrimonio, en caso de que viole los términos hipotecarios. Con un número creciente de hipotecas cuyo valor es superior al valor actual del precio de mercado de la vivienda representada, no sólo las hipotecas basura representan un en peligro, sino un número sensiblemente mayor, cuyo número resulta muy difícil de cuantificar con precisión, pero que, en cualquier caso, supera los 3 millones.
Se están tratando de encontrar soluciones al problema, pero no existen recetas fáciles, dada su magnitud y complejidad. Entre tanto, el bloqueo parcial del mercado de crédito seguirá (aunque últimamente haya mejorado sensiblemente por las enormes inyecciones de liquidez), pues los productos tóxicos están muy extendidos y los efectos del agarrotamiento de crédito, debido a la necesidad de desapalancar y amortizar a marchas forzadas, que fuerza la caída los activos (acciones, materias primas, viviendas…) -con la siguiente realimentación de nuevas actualizaciones a valor de mercado y nuevas ventas para poder atender las bajadas de valoración- sigue profundizándose.
Hoy también se ha publicado la noticia de los trabajos en marcha para regular los “Credit Default Swap” (CDS), poniéndose las bases para la creación (como proponíamos) de un mercado o cámara de compensación para su negociación de un modo regulado y tranparente.
Otra noticia muy positiva para los países industrializados (no así para los productores Brasil, Argentina, Rusia, Méjico…) es la bajada del precio del petróleo, que además de quitar las excusas los bancos centrales para bajar agresivamente tipos de interés, inyectará más de 150.000 millones de dólares anuales en ahorro energético. Eso sí, vía impuestos supondrá una considerable reducción recaudatoria en momentos delicados para la balanza fiscal.
La crisis está dañando especialmente las economías de los países en vías de desarrollo, no sólo por el descenso de los precios agrícolas y de materias primas, sino además, porque el bloqueo de los mercados financieros, les afecta especialmente, dada su dependencia de financiación externa (en especial los muy endeudados o con balanzas por cuenta corriente negativas, pero nadie se salva).
La crisis financiera y la necesidad de amortización y desapalancamiento de los derivados a marchas forzadas, está (como ya hemos explicado anteriormente) causando enormes problemas a sus divisas.
Además, la crisis global, supone el paro de muchos de sus trabajadores en el extranjero y afecta las remesas retornadas que en 2007 totalizaron una cifra superior a 252.000 millones de dólares.
Saludos.
Como preveníamos, la cumbre ha dejado para los grupos de trabajo las discusiones de fondo sobre las reformas estructurales del sistema financiero internacional.
Pero han adelantado el acuerdo unas líneas inmediatas a seguir, entre las que son de destacar una decidida actuación vía incentivos públicos para paliar la recesión. Medida que veníamos demandando, como única alternativa viable para intentar reducir en lo posible, los efectos de la gravísima crisis en la que estamos embarcados. La medida se acordó finalmente (a pesar de la fuerte oposición del presidente estadounidense todavía en funciones) por ser abrumadoramente mayoritaria.
En palabras del Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon “no actuar convertiría la crisis financiera en crisis humanitaria”.
Además, pudo influir en la vuelta atrás de Bush, una intervención pública de Obama en que dejó claro que si no se actuaba con decisión -tanto en acción concertada con otras naciones como en el interior- él lo haría como su primera actuación al tomar la presidencia. Sus planes incluyen el relanzamiento de un ambiciosísimo plan de infraestructuras, para modernizar las estadounidenses, que después de más de 25 años de escasísimas inversiones, han quedado obsoletas y muy retrasadas con respecto a la de los países punteros del mundo.
Adelantando acontecimientos, hemos venido criticando a las autoridades de la unión Europea, por su falta de visión e incluso de sentido común). El BCE mantiene todavía un tipo de interés del 3,25% a todas luces desproporcionadamente alto para la situación que enfrentamos.
Por su parte el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia reitera una y otra vez la necesidad de que los miembros respeten los limites el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y tan recientemente como en su reunión del día 3 de noviembre de 2008, los ministros de Finanzas de la eurozona, en palabras del primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker (Partido Popular Social Cristiano) aseveraron “no creemos que haga falta un plan de relanzamiento clásico; se trata de tomar medidas basadas en reglas comunes temporales y enfocadas, que puedan tener efecto en la economía a corto plazo .
Tanto Juncker como almunia reiteraron el 3 de noviembre “No queremos cambiar las reglas del Pacto de Estabilidad” reafirmando la necesidad imperiosa de rigor presupuestario. Se mostraron en dicha reunión europea además, contrarios a la adopción de medidas no coordinadas, como el plan alemán de relanzamiento por ser incompatible con la coordinación en el contexto europeo. Como en el caso de las 65 horas semanales, Europa sigue tocando el violón y eso que ahora, ya está oficialmente en la recesión que pronosticamos con meses de adelanto.
China mientras tanto ha aprobado un ambicioso paquete de estimulo valorado en cerca de 600.000 millones de dólares.
Buena noticia es también el decidido pronunciamiento en contra del proteccionismo, amenaza muy grave en este tipo de situaciones (se dará nuevo impulso después del fracaso de Doha al libre comercio)
Se asignaran nuevas funciones FMI y del Banco Mundial y se encargó a los ministros de Economía (con el apoyo de los expertos y ahí supongo contarán con nosotros) el estudio de cómo mejor controlar y regular los complejos productos de ingeniería financiera desencadenantes del caos actual.
Habrá que estudiar también como supervisar y regular entidades financieras que operan deslocalizadas. La propuesta española de extender su modelo bancario de medidas anti-cíclicas, con grandes dotaciones en tiempos de bonanzas fue expresamente recogida.
La próxima reunión plenaria para revisar la marcha de las tareas impuestas, será previsiblemente en el mes de abril.
En camino, como adelantábamos sólo acaba de comenzar y será largo y cargado de dificultades. El enorme reto planteado, no puede resolverse desgraciadamente aplicando los parches que algunos líderes europeos parecen empeñados en aplicar, por más que el actual presidente francés en funciones, parezca haber captado el problema real en toda su magnitud y no carezca precisamente de la necesaria energía y capacidad de liderazgo.
Saludos.
Como venimos insistiendo, el mundo está en una encrucijada. El colapso de la descomunal burbuja especulativa generada por la productos creados al amparo de la ingeniería financiera, han semiparalizado el crédito y sólo monstruosas cantidades de nuevo dinero emitido, podrá evitar el desastre.
Lo anterior nunca hubiera sido posible sin la abrumadora preponderancia de los postulados liberales, difundido por Milton Friedman y sus discípulos de la escuela de Chicago, que cobraron una fuerza irresistible al comienzo de los 1980s con el ascenso al poder de Margaret Thatcher y Ronald Reagan.
El problema es que, en mayor o menor medida, sus postulados fueron aceptados incluso por los líderes socialistas, que los incorporaron sin el menor rubor en sus políticas.
Resulta aleccionador por ejemplo ver las sucesivas reformas de los regímenes de fiscalidad de plusvalías de acciones en España desde esas épocas, para apreciar cómo, independientemente del color del Gobierno de turno, se fueron relajando los plazos que incentivaban el ahorro en acciones, hasta llegar a la situación actual, en que el objetivo fundamental de servir de vehículo para captar fondos las empresas cotizadas, vía emisión de nuevas acciones, se ve suplantado por el de la especulación rabiosa al cortísimo plazo, vendiendo incluso acciones que no se poseen en corto, lo que no contribuye precisamente a la estabilidad de los mercados. El objetivo primigenio de financiación alternativa, para crecer creando puestos de trabajo y riqueza -contribuyendo así al progreso del país- queda totalmente prostituido, con la aquiescencia cómplice de la CNMV, creada para que garantizar la transparencia y buen funcionamiento de la institución.
No verán ustedes criticas en los medios a tamaña degradación, que produce hechos tan llamativos como el recientemente protagonizado por Porsche con acciones de Volkswagen en el DAX y EUROESTOX50, cuya revalorización de un 400% en tres días en plena crisis de los mercados, muestra los esperpentos que pueden producir los nuevos contratos en derivados, combinados con las ventas al descubierto. Que Volkswagen llegara a ser un cortísimo espacio de tiempo, la empresa más valiosa del planeta, es sólo anécdota, pero muestra bien a las claras lo esperpéntico de la situación en que vivimos, sin que nadie parezca intentar poner un poco de orden y cordura. ¿Estamos todos locos?
La reciente ampliación del Banco Santander pone de manifiesto los nefastos efectos que la desestabilización de los mercados tiene para la captación de recursos de las sociedades cotizadas.
Lo he escrito ya y lo repetiré ahora. La historia no se guía únicamente por motivos económicos, por más que lo proclamen así los marxistas. El elemento personal y las ideas, son motores también fundamentales. Los líderes actuales del mundo son, abrumadoramente, liberales debido a las recetas que han estado mamando durante más de 30 años. Esos líderes y sus creencias, constituyen el mayor impedimento para la puesta en marcha del cambio necesario tendente a poner orden en un sistema que ha perdido totalmente el rumbo y no sirve al objetivo prioritario de contribuir a un mundo más justo, humano y respetuoso con el planeta. Un mundo enfocado en el incremento sostenible de la economía real, atento a sus recursos naturales cada vez más escasos. Es hora ya de proclamarlo alto y claro, lo ético y lo adecuado económicamente, deben ir de la mano. La ética no es impedimento, sino prerrequisito que refuerza la economía real, que sólo tiene sentido si conduce a un mayor nivel de realización y felicidad humana. Un crecimiento que destruye recursos naturales y familias, redundando en mayor desigualdad e infelicidad, no conduce a nada.
Mucho me temo que nada de esto haya sido proclamado en la reciente Cumbre de Washington.
Saludos