opaLa veda de las fusiones y adquisiciones ha vuelto a levantarse y los inversores comienzan a tomar posiciones en compañías que, por valoración, son susceptibles de ser compradas. Aunque la “fiebre” de los movimientos corporativos tardará algo en llegar a España –el escenario económico es algo menos amable que el de otros países- algunos nombres comienzan a sonar con insistencia. NH Hoteles ha sido el primero, pero el punto de mira también se dirige hacia empresas de alimentación, audiovisuales y bancos.
Las fusiones y adquisiciones de empresas, uno de los factores dinamizadores del mercado alcista que experimentamos durante los años anteriores a la crisis, vuelven a estar en la picota. Hasta ahora, y con las dificultades de encontrar financiación, el volumen de este tipo de operaciones corporativas ha caído hasta la mínima expresión, aunque parece que tras el reciente intento fallido de compra de Cadbury por parte de Kraft, podrían empezar a reactivarse.

Sin embargo, la difícil situación económica por la que atraviesa España y las dudas que existen sobre la recuperación, “pueden dificultar que se realicen adquisiciones aquí. A pesar de ello, en empresas de pequeña y mediana capitalización se podría dar alguna operación”, comenta Jaume Filella, de Se Broker. Esta opinión es compartida por la mayor parte de los analistas, algunos de los cuales también destacan que los movimientos de fusión, venta o adquisición que se están produciendo se dan en sectores con poca o ninguna representación en el mercado español.

Natra, posible candidata.

“La aparición de operaciones corporativas, descartadas hasta el momento, es una muestra adicional de la confianza de las compañías en la progresiva mejora de la situación económica actual. Por primera vez en mucho tiempo, se comienzan a poner en práctica estrategias enfocadas más al crecimiento que al fortalecimiento de la solvencia financiera”, explican desde Bankinter.

De hecho, muchas compañías se han esforzado en conseguir unas estructuras más eficientes mediante el ahorro de costes, la reducción de personal o el ajuste de sus políticas de retribución. Este es el caso de las empresas del sector de alimentación que, por primera vez en mucho tiempo, están comenzando a tener crecimientos orgánicos de ventas, algo esencial para poder salir de la crisis.

“Ahora estamos empezando a ver stock que sube con una estructura mucho más eficiente en todas las compañías. Si estas estructuras son eficientes, en el momento que haya crecimiento orgánico de ventas, el apalancamiento a nivel operativo de los resultados va a ser extraordinario”, comentaba Pablo García, de Oddo, en una reciente entrevista. En este sentido, señalaba a Nestlé, Danone y Natra como compañías muy interesantes.

David Navarro, de Inversis, comenta que Ebro Puleva –a la que, por otra parte, ve más compradora que comprada- podría estar en las quinielas, pero remarca que hasta ahora los intentos se han dado en empresas dedicadas a otro negocio, como chocolate o bebidas. Este es el caso de Cadbury-Kraft, de Natra y la suiza Barry Callebaut, cuyo intento de fusionar sus divisiones de chocolate también ha fracasado, o de la posible compra de Orangina por Suntory.

Para Navarro, Natra sería una buena candidata a protagonizar algún movimiento corporativo, pero recuerda que se trata de un holding con un accionariado estable. Filella, por su parte, cree que “el fracaso de las negociaciones de Natra con Barry Callebaut podría hacer que la empresa valenciana fuera una de las candidatas a estar en alguna quiniela sobre posibles operaciones societarias”.

Dentro de este sector también SOS podría verse envuelta en alguna OPA o compra por parte de alguna multinacional, lo que por otro lado, lleva tiempo intentando, al menos con el negocio del arroz. Sin embargo, las dificultades por las que atraviesa el grupo (inmerso en un proceso de renegociación de una deuda que supera los 1.000 millones, mientras que bancos alemanes le reclaman 14 millones de euros por “avales simulados”), puede echar atrás cualquier tentativa.

Los expertos no contemplan movimientos en las otras dos empresas del sector: Campofrío y Viscofán. La primera ya se fusionó con Smithfield dando lugar al líder de la industria cárnica europea, mientras que la segunda, una compañía consolidada y generadora de caja, “podría entrar en el espectro de las compañías de capital riesgo en otras circunstancia”, asegura Javier Barrio, de BPI.

NH y Jazztel.

Como viene sucediendo desde hace tiempo, la “vuelta al cole” siempre dispara los rumores de fusiones y adquisiciones y NH Hoteles vuelve a entrar en la lista. Pero en este caso, los expertos se muestran escépticos ante la posible oferta de la francesa Accor. “No sería descabellada ante el plan de expansión que esta cadena está emprendiendo, aunque se centre principalmente en Asia”, comenta Filella. Sin embargo, desde Oddo consideran Accor está más enfocada al sector profesional y no tanto en el de ocio; incluso está en un proceso de split para diferenciar su negocio. A priori la aperación no sería tan aceptable para Accor como por ejemplo para la americana Marriot.

Además, como señala Susana Felpeto, de Atlas Capital, “se trate más de un rumor que de una realidad, entre otras cosas, porque de venderla Hesperia tendría ahora minusvalías”

En lo que los analistas se muestran más unánimes, es en señalar a Jazztel, ahora que tiene solventado el problema de la deuda. No obstante, algunos creen que debería subir más en bolsa y tener una mayor cuota de mercado para ser verdaderamente atractiva. Pero, como comenta Barrio, la compañía sigue ganando cuota de mercado y cuanta con créditos fiscales.

Concentración sectorial.

De lo que no dudan es del proceso de concentración que se debe producir en los sectores bancario y audiovisual. “Somos pocos y tenemos muchos bancos –comenta David Navarro- y en esta época interesa la concentración. BBVA podría ser un claro comprador, pero tiene la mirada puesta más en EE UU”. Este analista no descarta una fusión entre iguales de los bancos medianos españoles. Como podría ser Sabadell con Banesto o éste último con Bankinter.

Otro experto, que prefiere guardar el anonimato, señala que los movimientos en el sector dependerán de cómo solventen las entidades el próximo año y medio. “Van a tener grandes vencimientos en los próximos ejercicios y habrá que ver si son capaces de acudir al mercado para capitalizarse”.

En cuanto a las cadenas de televisión, Juan José Fernández Figares, de Link Securities, ve claramente una pronta consolidación del sector, más por necesidad de sobrevivir que por otra cosa. Las fusiones de Antena 3 y Telecinco con otras cadenas es una opción por la que todos apuestan, aunque tampoco desestiman que puedan ser compradas por grupos extranjeros. Después de la ruptura de conversaciones entre Prisa y La Sexta (fusión Sogecable-Cuatro con La Sexta), las posibilidades que suenan son Telecinco-La Sexta y, aún más fuerte, Antena 3 TV-La Sexta.

Otros candidatos.

Eléctricas, constructoras e inmobiliarias, por el contrario, no son vistas como posibles candidatas a compras o ventas. “Pese a las subidas experimentadas en pequeñas inmobiliarias españolas no creo que se realicen operaciones de adquisición en este sector, siendo más probable alguna fusión entre iguales”, dice Filella. Otros, creen que las inmobiliarias podrían vender algunos activos para capitalizarse, pero recuerdan que la mayoría están en manos de los bancos de forma directa o indirecta.

Por otra parte, un sector que podría protagonizar las fusiones es del de farmacia, ya que las grandes compañías pronto van a quedarse sin patentes. También las biotecnológicas verán algún movimiento. Entre los rumores existe la posible entrada de Johnson&Johnson en Zeltia, algo que a los expertos les parece complicado. “Al día de hoy, Grifols tampoco entra en las quinielas para que venga una compañía como Roche a comprarla”.

Caso especial merece Repsol. David Navarro comenta que algún gigante del petróleo podría tentar a la empresa española, ya que por tamaño es más pequeña y es de las pocas que están encontrando pozos. “Las empresas integradas tienen liquidez y no aumentan producción, por lo que podrían buscar este tipo de compañías para quitarse competencia. Repsol bien podría participar en la concentración del sector energético”.

También puede ser que el sector de empresas químicas pudiera vivir algún intento, y los analistas citan la Seda o Ercros como posibles candidatas ante rumores recurrentes en ese sentido.

Fuente Invertia.